{"id":227,"date":"2020-07-01T17:56:02","date_gmt":"2020-07-01T21:56:02","guid":{"rendered":"http:\/\/santateresadelosandes.org\/?p=227"},"modified":"2020-07-13T18:21:47","modified_gmt":"2020-07-13T22:21:47","slug":"47-a-una-amiga-11-de-enero-1919","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/2020\/07\/01\/47-a-una-amiga-11-de-enero-1919\/","title":{"rendered":"47. A una amiga 11 de enero 1919"},"content":{"rendered":"\n<p>*** \u00ab11 de enero: d\u00eda de la felicidad\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ojo. No te extra\u00f1es de mi estilo, pues estoy ebria de felicidad. \u00a1Bendito sea Dios!\u00bb&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Querida hermanita: Que la gracia del Esp\u00edritu Santo sea siempre en tu alma.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e1nto tiempo hace que no nos vemos; pero nuestras almas siempre se encuentran en el Divino Jes\u00fas. \u00a1Qu\u00e9 dicha m\u00e1s grande la nuestra el ser amigas como lo somos, am\u00e1ndonos en Jes\u00fas, por Jes\u00fas y para Jes\u00fas! Si supieras por un instante el gran favor que N. Se\u00f1or me ha dispensado, le dar\u00edas gracias por m\u00ed, pues yo ni dar gracias s\u00e9. El es demasiado bueno para conmigo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ayer se cumplieron, por fin, los deseos que abrigara desde hace cuatro a\u00f1os. Conoc\u00ed mi querido \u00abpalomarcito\u00bb. N. Se\u00f1or ech\u00f3 a todos al campo -hasta Miguel, que no va nunca- y ayer, s\u00e1bado, fuimos a Los Andes, pues solamente estamos en casa Rebeca e Ignacito y yo con mi mam\u00e1. El&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>viernes, apenas se fueron los ni\u00f1os, le propuse a mi mam\u00e1. Fuimos a pedirle el permiso al Padre, que me lo concedi\u00f3. Pusimos un telegrama a Madre Ang\u00e9lica y al otro d\u00eda nos embarcamos en el expreso y llegamos a Llay-Llay a las 10. Tuvimos que esperar una hora, porque el tren que ven\u00eda de Los Andes -el cual ten\u00edamos que tomar para llegar a las 11 y media all\u00e1 y poder volvernos en el tren de 2,10- un carro se descarril\u00f3. As\u00ed es que llegamos a Los Andes a la una.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mi conventito tiene un aspecto lo m\u00e1s pobre posible. No tiene forma de convento, pues es una casa vieja y fea; pero esa pobreza habl\u00f3 y conmovi\u00f3 mi coraz\u00f3n m\u00e1s de lo que te imaginas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Madre Ang\u00e9lica nos estaba esperando; pero antes fuimos a almorzar al hotel, y a la una y tres cuartos estaba golpeando la puerta. Hermanita querida, lloro en este instante al pensar en la felicidad de que goc\u00e9 ayer, cuando o\u00ed por primera vez la voz de la Teresita Montes y despu\u00e9s la de mi Madrecita. No hac\u00eda un segundo que estaba all\u00ed y mi alma gozaba de una paz inalterable. Despu\u00e9s de luchar con tantas dudas, hab\u00eda encontrado mi puerto, mi asilo, mi cielo en la tierra. S\u00f3lo Dios que ve\u00eda mi coraz\u00f3n podr\u00e1 comprender mi felicidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Habl\u00e9 con la Madre Ang\u00e9lica sola desde la una y media hasta las cinco, mientras mi mam\u00e1 hablaba con Teresita Montes. Me dijo que mis dudas las hab\u00eda encontrado infundadas, que desde mi primera carta hab\u00eda visto que yo hab\u00eda nacido carmelita. Me principi\u00f3 a hablar de la vida de la carmelita, de la uni\u00f3n con Dios; que s\u00f3lo se hablaba de Dios; nada de lo del mundo llegaba a ese cachito de cielo. La celda, me dijo, era el templo donde la carmelita entraba a sacrificar; all\u00ed la cruz sin Cristo est\u00e1 extendida para ella. Se levantan un cuarto para las cinco; tienen una hora de oraci\u00f3n; despu\u00e9s creo es el oficio divino. S\u00ed, mi querida hermanita, es verdaderamente divino. All\u00ed el alma, unida con los \u00e1ngeles, prorrumpe en alabanzas hacia Dios, mientras los hombres olvid\u00e1ndolo, despreci\u00e1ndolo, ofendi\u00e9ndole, se olvidan del fin para que fueron creados. Los salmos son de una hermosura incomparable como inspirados por el mismo Dios. El alma que verdaderamente se penetra de ellos, quedar\u00e1 muy cerca del cielo, pues cantar el oficio es hacer lo que hacen los \u00e1ngeles en el cielo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mi Madrecita me prest\u00f3 el oficio en espa\u00f1ol para que me fuera penetrando del sentido de sus palabras. O\u00ed rezar v\u00edsperas. Me parec\u00eda estar en el cielo, y al fin me un\u00ed con mis hermanitas para rezar las letan\u00edas, mi primera oraci\u00f3n en comunidad. La capillita es chica, un poco oscura y muy recogida. Yo no sab\u00eda d\u00f3nde estaba. Jes\u00fas estaba ah\u00ed. Lo contemplaba con el rostro sonriente -\u00fanica vez que lo ve\u00eda as\u00ed-, pues por lo general lo contemplo siempre triste; pero all\u00ed o\u00eda el canto de sus esposas, y mi Jes\u00fas re\u00eda complacido con el susurro de amor de estas almas puras, que todo lo han dejado por amarlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s hablamos de humildad. Me dijo que tratara siempre de anonadarme delante de mi Jes\u00fas, que consi&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*** \u00ab11 de enero: d\u00eda de la felicidad\u00bb.&nbsp; Ojo. 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