{"id":308,"date":"2020-07-01T18:16:35","date_gmt":"2020-07-01T22:16:35","guid":{"rendered":"http:\/\/santateresadelosandes.org\/?p=308"},"modified":"2020-07-13T18:21:20","modified_gmt":"2020-07-13T22:21:20","slug":"87-al-p-antonio-ma-falgueras-s-j-24-de-abril-1919","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/2020\/07\/01\/87-al-p-antonio-ma-falgueras-s-j-24-de-abril-1919\/","title":{"rendered":"87. Al P. Antonio Ma Falgueras, S.J. 24 de abril 1919"},"content":{"rendered":"\n<p>J.M.J.T. Santiago, 24 de abril 1919&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Reverendo Padre:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Puesta en presencia de Dios, voy a declararle todo lo que por mi alma ha pasado. Yo nunca he hecho caso de lo que he visto, creyendo fuera mi imaginaci\u00f3n la que me representaba ciertas im\u00e1genes, aunque las tales dejaban siempre en mi alma humildad, amor, confusi\u00f3n&#8211;al ver mis miserias&#8211;, arrepentimiento y, sobre todo, agradecimiento hacia ese Dios lleno de bondad y misericordia, que as\u00ed se manifestaba a mi alma.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde los siete a\u00f1os, m\u00e1s o menos, naci\u00f3 en mi alma una devoci\u00f3n muy grande a mi Madre, la Sma. Virgen. Le contaba todo lo que me pasaba, y Ella me hablaba. Sent\u00eda su voz dentro de m\u00ed misma clara y distintamente. Ella me aconsejaba y me dec\u00eda lo que deb\u00eda hacer para agradar a N. Se\u00f1or. Yo cre\u00eda que esto era lo m\u00e1s natural, y jam\u00e1s se me ocurri\u00f3 decir lo que la Sma. Virgen me dec\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que hice mi Primera Comuni\u00f3n, N. Se\u00f1or me hablaba despu\u00e9s de comulgar. Me dec\u00eda cosas que yo no sospechaba y a\u00fan cuando le preguntaba, me dec\u00eda cosas que iban a pasar, y suced\u00edan. Pero yo segura creyendo que a todas las personas que comulgaban les pasaba igual, y una vez le cont\u00e9 a mi mam\u00e1 no me acuerdo qu\u00e9 cosa de lo que N. Se\u00f1or me dijo. Entonces me dijo lo dijera al Padre Colom, pero a m\u00ed me daba verg\u00fcenza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A los catorce a\u00f1os, cuando estaba enferma en cama, Nuestro Se\u00f1or me habl\u00f3 y me dio a entender lo abandonado y s\u00f3lo que pasaba en el tabern\u00e1culo. Me dijo que lo acompa\u00f1ara. Entonces me dio la vocaci\u00f3n, pues me dijo que quer\u00eda que mi coraz\u00f3n fuera s\u00f3lo para El, y que fuera carmelita. Desde ese momento pasaba el d\u00eda entero en una \u00edntima conversaci\u00f3n con N. Se\u00f1or, y me sent\u00eda feliz en pasar sola. (C 87)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Muy bien distingu\u00eda la voz de mi Madre Sma. y la de mi buen Jes\u00fas. Una vez ten\u00eda una duda; se la pregunt\u00e9 a la Sma. Virgen, pero o\u00ed otra voz muy diferente a las que o\u00eda, que siempre me ha quedado&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>grabada. Esta voz no me aconsej\u00f3 bien y me dej\u00f3 muy turbada. Entonces invoqu\u00e9 con toda mi alma a la Sma. Virgen y Ella me contest\u00f3 que el demonio me hab\u00eda respondido y que, en adelante,siempre le preguntara si era Ella la que me hablaba. Pero nunca m\u00e1s sucedi\u00f3 lo dicho.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como pasaba los d\u00edas enteros unida a N. Se\u00f1or, las ansias de sufrir y amar crec\u00edan cada vez m\u00e1s. A veces sent\u00eda tanto amor que me parec\u00eda no pod\u00eda vivir si se hubieran prolongado por m\u00e1s tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez, en la noche, antes de dormir, cuando hac\u00eda mi examen de conciencia, N. Se\u00f1or se me represent\u00f3 con viveza tal que parec\u00eda lo ve\u00eda. Estaba coronado de espinas y su mirada era de una tristeza tal, que no pude contenerme y me puse a llorar tanto, que el Se\u00f1or me tuvo que consolar despu\u00e9s en lo \u00edntimo del alma. Dur\u00f3 unos dos minutos, m\u00e1s o menos, y su rostro qued\u00f3 por mucho tiempo esculpido en mi memoria, y cada vez que lo representaba como lo hab\u00eda visto, me sent\u00eda deshacerme de arrepentimiento por mis pecados. El amor que le ten\u00eda cre\u00eda cada vez m\u00e1s, y todo lo que sufr\u00eda me parec\u00eda poco, y me mortificaba en todo lo que pod\u00eda. Una vez en que la violencia del amor me domin\u00f3 tom\u00e9 un alfiler y grab\u00e9 con \u00e9l en mi pecho estas letras: J.A.M.&#8211; \u00abJes\u00fas, Amor m\u00edo\u00bb. Y me hizo mal, porque me dio fatiga; pero nunca lo he dicho a nadie. Otra vez, queriendo imitar a Margarita Mar\u00eda, tom\u00e9 lo que hab\u00eda arrojado. Los remedios los tomaba despacio para saborear su amargura. Pero todo esto lo hac\u00eda sin decirle nada a mi confesor, porque me daba verg\u00fcenza. No me acuerdo bien si despu\u00e9s le dije que Nuestro Se\u00f1or me hablaba, pero \u00e9l no le dio importancia. Sol\u00eda suceder que lo que N. Se\u00f1or me ped\u00eda para mi santificaci\u00f3n, el Padre me lo repet\u00eda despu\u00e9s con las mismas palabras en el confesionario.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n una vez que rezaba unas \u00abAve Mar\u00edas\u00bb para formarle una corona a la Sma. Virgen, desapareci\u00f3 todo ante mi vista y vi sobre la cabeza de mi Madre una corona toda llena de piedras preciosas que desped\u00edan rayos de luz, pero no vi su rostro. Yo creo que esto fue producido por mi imaginaci\u00f3n, pues dur\u00f3 un segundo, y adem\u00e1s deseaba saber si verdaderamente la Sma. Virgen recib\u00eda mis oraciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>N. Se\u00f1or en el Smo. Sacramento dos veces me ha manifestado, pero casi de una manera sensible, su amor. Una vez me dio a entender su grandeza y despu\u00e9s me dijo c\u00f3mo se anonadaba bajo las especies de pan. Me pas\u00f3 esto en el colegio. No s\u00e9 si me notar\u00edan algo despu\u00e9s, pues una monja me pregunt\u00f3 algo muy significativo, que me sorprend\u00ed y turb\u00e9 toda. El a\u00f1o pasado N. Se\u00f1or se me represent\u00f3 con su rostro lleno de tristeza y en una actitud de oraci\u00f3n y los ojos levantados al cielo y con la mano sobre su Coraz\u00f3n. Me dijo que rogaba incesantemente a su Padre por los pecadores y se ofrec\u00eda como v\u00edctima por ellos all\u00ed en el altar, y me dijo hiciera yo otro tanto, y me asegur\u00f3 que en adelante vivir\u00eda m\u00e1s unida a El. Que me hab\u00eda escogido con m\u00e1s predilecci\u00f3n que a otras almas, pues quer\u00eda que viviera sufriendo y consol\u00e1ndolo toda mi vida. Que mi vida ser\u00eda un verdadero martirio, pero que El estar\u00eda a mi lado. Su imagen qued\u00f3 ocho d\u00edas en mi alma. Lo ve\u00eda con una viveza tal que pas\u00e9 constantemente unida a El en su oraci\u00f3n. A los ocho d\u00edas no la vi m\u00e1s, y aunque despu\u00e9s quise represent\u00e1rmela tal como era, no pude. Quiz\u00e1s fue por mi culpa que la dej\u00e9 de ver, pues no fui recogida despu\u00e9s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s no he vuelto a ver nada especial. N. Se\u00f1or me habla, pero mucho menos. Y ahora nunca me dice nada que no sea s\u00f3lo para mi alma, pues una vez le principi\u00e9 a preguntar muchas cosas, que no&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>se relacionaban con mi alma. Entonces me dijo que nunca le preguntara, sino que me contentara con lo que El me dec\u00eda. S\u00f3lo dos veces me ha dicho cosas que no se han cumplido. Por eso, desconf\u00edo sea N. Se\u00f1or el que me habla. Sin embargo sus palabras siempre me dejan paz, humildad, arrepentimiento y recogimiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Juzgue Ud., Rdo. Padre, todas estas cosas, y d\u00edgame qu\u00e9 debo hacer, pues a m\u00ed se me figura que son ilusiones y fantas\u00edas de mi esp\u00edritu.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n le ruego decirme sobre qu\u00e9 debo meditar, pues en la meditaci\u00f3n no veo saco mucho provecho. Siento una ansia ardiente por contemplar a Dios, pero parece que mi entendimiento se ve rodeado de tinieblas que me impiden la contemplaci\u00f3n. Anoche N. Se\u00f1or me permiti\u00f3 contemplara la infinidad divina. Estuve una hora y cuarto. Vi con claridad la infinidad de Dios y despu\u00e9s mi peque\u00f1ez. Saqu\u00e9 mucho fruto, porque he estado recogida, humillada y con mucho agradecimiento hacia ese Dios que me busca a pesar de mi peque\u00f1ez, a pesar de que soy tan pecadora e infiel a sus gracias. D\u00edgame qu\u00e9 debo hacer en la oraci\u00f3n, por caridad; pues quiero conocer a mi Divino Esposo, a fin de amarle cada d\u00eda m\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Rdo. Padre, no sabe cu\u00e1nto le agradezco el inter\u00e9s que se toma por esta alma que merece s\u00f3lo ser despreciada. \u00bfQu\u00e9 bueno se puede esperar de tanta miseria? Sin embargo, si aspiro a ser santa,es porque conf\u00edo que N. Se\u00f1or me ayudar\u00e1. El nunca olvida a los que ponen en El su confianza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dios le pagar\u00e1 a su Reverencia tanta caridad, pues as\u00ed se lo pido todos los d\u00edas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el C.J.M.J. su H.S.S.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Juana&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dispense todo, por caridad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>J.M.J.T. Santiago, 24 de abril 1919&nbsp; Reverendo Padre:&nbsp; Puesta en presencia de Dios, voy a declararle todo lo que por mi alma ha pasado. Yo nunca he hecho caso de lo que he visto, creyendo fuera mi imaginaci\u00f3n la que me representaba ciertas im\u00e1genes, aunque las tales dejaban siempre en mi alma humildad, amor, confusi\u00f3n&#8211;al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":586,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[17,4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/308"}],"collection":[{"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=308"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/308\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":309,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/308\/revisions\/309"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/586"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}