{"id":542,"date":"2020-07-04T02:00:16","date_gmt":"2020-07-04T06:00:16","guid":{"rendered":"http:\/\/santateresadelosandes.org\/?p=542"},"modified":"2021-04-12T11:23:32","modified_gmt":"2021-04-12T15:23:32","slug":"carta-del-padre-general-del-carmelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/2020\/07\/04\/carta-del-padre-general-del-carmelo\/","title":{"rendered":"Carta del Padre General del Carmelo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Carta del Padre General en el primer centenario de la muerte de Santa Teresa de los Andes (12 de abril de 2020)&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda 12 de abril de 2020 se celebra el primer centenario de la muerte de Teresa de los Andes, una joven carmelita chilena, que ingres\u00f3 en el Carmelo de la ciudad de Los Andes el 7 de mayo de 1919 y muri\u00f3 el 12 de abril de 1920, a los veinte a\u00f1os de edad y 11 meses de vida religiosa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un breve espacio de tiempo, recorri\u00f3 un admirable camino de santidad y nos leg\u00f3 unos preciosos escritos, donde nos narra su experiencia y su itinerario espiritual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con este motivo, quiero ofrecer a toda la Orden \u2013 monjas, frailes y carmelitas seglares \u2013 unos puntos de reflexi\u00f3n, como invitaci\u00f3n a imitar la vida de esta santa, llamada la \u201cpeque\u00f1a Teresa\u201d de Chile.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desarrollo mi reflexi\u00f3n en cuatro puntos, siguiendo el orden cronol\u00f3gico de su itinerario espiritual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Testimonio de vida. Algunos datos biogr\u00e1ficos&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien es conocida como Teresa de los Andes, su nombre religioso es Teresa de Jes\u00fas, como el de nuestra Santa Madre, a quien profesa gran devoci\u00f3n. Aunque su nombre le parece demasiado grande para ella, quiere llamarse Teresa de Jes\u00fas \u201cpara que Jes\u00fas pueda decirle a ella que \u00c9l es Jes\u00fas de Teresa\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nace el 13 de julio de 1900 en Santiago de Chile. Sus padres son Miguel Fern\u00e1ndez Jaraquemada y Luc\u00eda Solar Armstrong, de ascendencia espa\u00f1ola. En el bautismo recibe el nombre de Juanita Enriqueta Josefina de los Sagrados Corazones Fern\u00e1ndez Solar. Se la conoce con el nombre de Juanita; es la cuarta de seis hermanos, que la quieren con locura; es la hermana m\u00e1s querida por todos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Juntamente con Rebeca, su hermana m\u00e1s peque\u00f1a que la seguir\u00e1 despu\u00e9s de su muerte en el mismo Carmelo de Los Andes recibe una esmerada formaci\u00f3n cultural en el colegio del Sagrado Coraz\u00f3n, uno de los mejores colegios de Santiago de Chile, donde cursa brillantemente sus estudios hasta los 18 a\u00f1os. Pero sobre todo recibe una exquisita formaci\u00f3n cristiana en el seno de una familia acomodada y muy cat\u00f3lica, pues Dios \u201cno quiso que naciese pobre\u201d, aunque se har\u00e1 pobre por \u00c9l: \u201cSolo quiere a Jes\u00fas\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En sus vacaciones estivales pasa largos per\u00edodos en el fundo o hacienda familiar de Chacabuco, cerca de Los Andes. Dedica largos ratos a la oraci\u00f3n ante el Sant\u00edsimo, da catequesis a los ni\u00f1os de las familias que trabajan en el fundo, participa en las misiones que se organizan para estas familias, atiende a los obreros de la hacienda y socorre a los pobres que llaman a su puerta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Practica tambi\u00e9n deporte y con sus amigas da grandes paseos a caballo por la Cordillera andina; es una \u201cperfecta amazona\u201d. Pero en su horizonte est\u00e1 siempre presente el ideal del Carmelo, que un d\u00eda piensa abrazar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Terminados los estudios, revela a su hermana Rebeca uno de sus secretos mejor guardados: sus deseos de ser religiosa. Tuvo que luchar para ello y vencer muchas dificultades; entre ellas, la oposici\u00f3n sobre todo de su padre, que idolatraba a su hija m\u00e1s querida, y la de sus hermanos que no ve\u00edan sentido a su vocaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ella no ceja en su empe\u00f1o. El 5 de septiembre de 1917 escribe por primera vez al Carmelo de Los Andes, expresando su deseo de ser carmelita. El 11 de enero de 1919, acompa\u00f1ada por su madre Luc\u00eda que no dejaba de apoyarla, visita a la Priora del Monasterio, Madre Ang\u00e9lica Teresa, e inicia la preparaci\u00f3n para su ingreso, no obstante el desgarro familiar que esto supon\u00eda. Ingresa el 7 de mayo de 1919.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su camino hacia el Carmelo se siente guiada por sus directores espirituales; pero, sobre todo, por los Maestros del Carmelo, que fueron para ella un faro luminoso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Su Maestro divino y los Maestros del Carmelo&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hay que decir que su Maestro por excelencia es Jes\u00fas mismo, que la instruye interiormente, como afirma repetidamente en su <em>Diario:&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c<\/em>En 1906 fue cuando Jes\u00fas principi\u00f3 a tomar mi coraz\u00f3n para S\u00ed [&#8230;] Jes\u00fas, desde ese primer abrazo (primera comuni\u00f3n 1910), no me solt\u00f3 y me tom\u00f3 para S\u00ed. Todos los d\u00edas comulgaba y hablaba con Jes\u00fas largo rato. Pero mi devoci\u00f3n especial era la Virgen. Le contaba todo. Sent\u00eda su voz dentro de m\u00ed misma\u201d. Jes\u00fas es su Evangelio y Maria el espejo en que se refleja.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se sinti\u00f3 iluminada interiormente por los Maestros del Carmelo. En sus fuentes bebe Teresa de los Andes lo mejor de su espiritualidad, que arroja nuevas luces en su camino hacia el Carmelo. Ellos constituyen sin duda un punto importante de referencia para descubrir su vocaci\u00f3n, su mensaje y su misi\u00f3n en la Iglesia. Ella misma nos remite a estas fuentes: Teresa de Jes\u00fas, Juan de la Cruz, Teresa de Lisieux e Isabel de la Trinidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Juanita lee desde muy joven la <em>Vida <\/em>y el <em>Camino de perfecci\u00f3n <\/em>de santa Teresa de Jes\u00fas, que dejan en ella una profunda huella. Son varias las resonancias que encontramos en sus escritos, particularmente sobre la oraci\u00f3n teresiana y las cuatro formas de regar el huerto (cfr. <em>Libro de la Vida<\/em>, 11).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, unos meses antes de su ingreso en el Carmelo, lee la <em>Suma Espiritual <\/em>de san Juan de la Cruz, editada en Burgos en 1900. Su lectura aviva en ella la llama de amor viva que hab\u00eda prendido ya en su coraz\u00f3n. A la luz de esta lectura, descubre muchas de las experiencias que ella hab\u00eda tenido anteriormente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre ambas lecturas est\u00e1 la lectura de Teresa de Lisieux y de Isabel de la Trinidad; dos figuras m\u00e1s cercanas a ella, casi coet\u00e1neas, cuyo influjo ha cambiado el signo de la espiritualidad contempor\u00e1nea. Teresa de los Andes confiesa que su vida es muy semejante a la de estas dos santas carmelitas francesas. De hecho, en sus escritos se encuentran muchas expresiones y muchas resonancias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>El legado de su experiencia: Diario y Cartas&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Teresa de los Andes no es una escritora propiamente hablando, ni escribe para que sus escritos sean un d\u00eda publicados; escribe simplemente para comunicar sus experiencias y compartir con sus interlocutores sus sentimientos y estados interiores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con este prop\u00f3sito, en septiembre de 1915, comienza a escribir su <em>Diario <\/em>cuando est\u00e1 cursando sus estudios como interna en el colegio, y lo termina en el Carmelo. Describe toda la trayectoria de su vida, aunque con muchas interrupciones. Son p\u00e1ginas incandescentes, de una extraordinaria frescura, en las que vuelca toda su vida y toda su experiencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nos ha dejado tambi\u00e9n un precioso legado de 165 <em>Cartas, <\/em>distribuidas de esta manera: 84 a su familia; 37 a sus amistades; 23 a sus directores espirituales; 21 a la Priora de Los Andes. Son cartas escritas con mucha ternura y transparencia, que transmiten paz, alegr\u00eda, felicidad, consuelo y esperanza, pero sobre todo amor; un amor hacia todos, que encuentra su hontanar en Dios y en la oraci\u00f3n contemplativa del Carmelo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Son la expresi\u00f3n de sus sentimientos m\u00e1s hondos de amor, de afecto, de cercan\u00eda; un reflejo de su sensibilidad y de su madurez humana y espiritual. En ellas va desgranando sus propias experiencias con una sencillez y transparencia asombrosas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Merecen un subrayado especial las cartas que escribe a su padre pidi\u00e9ndole su autorizaci\u00f3n para ingresar en el Carmelo; asimismo las que escribe a su hermano Lucho explic\u00e1ndole el sentido de su vocaci\u00f3n; igualmente las que escribe a su hermana Rebeca, su confidente m\u00e1s \u00edntima, a quien primero hab\u00eda revelado el secreto de su vocaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Son cartas muy semejantes a las que escribe Teresa de Lisieux a sus hermanas comunic\u00e1ndoles el secreto de su camino de infancia espiritual; y semejantes a las que escribe Isabel de la Trinidad a su hermana Margarita compartiendo con ella su misi\u00f3n de alabanza de gloria. Del mismo modo Teresa de los Andes quiere compartir con su familia y sus amistades su experiencia de amor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Una luz en lo alto del monte: Irradiaci\u00f3n eclesial de su mensaje&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La espiritualidad de Teresa de los Andes alcanza su cima m\u00e1s alta en el reconocimiento eclesial de su santidad, al ser beatificada por San Juan Pablo II en su visita a Santiago de Chile (3 de abril de 1987) y canonizada por el mismo Papa en San Pedro (21 de marzo de 1993).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su homil\u00eda de beatificaci\u00f3n la propone como fuente de <em>alegr\u00eda infinita <\/em>y como <em>modelo de vida evang\u00e9lica para los j\u00f3venes. <\/em>El mismo a\u00f1o de su beatificaci\u00f3n los restos de la Beata fueron trasladados al nuevo Monasterio de Auco (a 11 kil\u00f3metros de Los Andes) y depositados despu\u00e9s en la cripta del Santuario que se inaugur\u00f3 al a\u00f1o siguiente. Aqu\u00ed peregrinan masivamente todos los a\u00f1os j\u00f3venes y devotos de todos los rincones de Chile y de otros pa\u00edses de Sudam\u00e9rica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Santuario de Teresa de los Andes se ha convertido en un foco de irradiaci\u00f3n de la espiritualidad de esta joven carmelita chilena, que alcanza a toda la Iglesia y traspasa las&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>4&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>fronteras de la gran Cordillera andina, como un rayo de luz que ilumina nuestra sociedad moderna secularizada, pero en b\u00fasqueda de un nuevo sentido de la vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como afirm\u00f3 Juan Pablo II el d\u00eda de su canonizaci\u00f3n en la Bas\u00edlica de San Pedro:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDios ha hecho brillar en ella de modo admirable la luz de su Hijo Jesucristo, para que sirva de faro y gu\u00eda a un mundo que parece cegarse con el resplandor de lo divino. A una sociedad secularizada, que vive de espaldas a Dios, esta carmelita chilena, que con vivo gozo present\u00f3 como modelo de la perenne juventud del Evangelio, ofrece el limpio testimonio de una existencia que proclama a los hombres y mujeres de hoy que en el amar, adorar y servir a Dios est\u00e1n la grandeza y el gozo, la libertad y la realizaci\u00f3n plena de la criatura humana. La vida de la bienaventurada Teresa grita calladamente desde el claustro: \u00a1S\u00f3lo Dios basta!\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz de estas reflexiones, que he querido presentar a la Orden evocando la figura de Teresa de los Andes, quisiera que la nos sinti\u00e9semos invitados por esta siempre joven carmelita chilena a seguir su camino de santidad. Celebrarla ha de ser tambi\u00e9n un est\u00edmulo para ahondar en sus escritos y difundir su mensaje, de gran actualidad para el mundo de hoy.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Termino se\u00f1alando que esta celebraci\u00f3n nos sale al encuentro en el camino de reflexi\u00f3n carism\u00e1tica que estamos haciendo en este sexenio. Sin duda ser\u00e1 posible encontrar en Teresa de los Andes inspiraciones que enriquecer\u00e1n sin duda nuestra reflexi\u00f3n y nos ayudar\u00e1n a revitalizar nuestro carisma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta del Padre General en el primer centenario de la muerte de Santa Teresa de los Andes (12 de abril de 2020)&nbsp; El d\u00eda 12 de abril de 2020 se celebra el primer centenario de la muerte de Teresa de los Andes, una joven carmelita chilena, que ingres\u00f3 en el Carmelo de la ciudad de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":575,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[21],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/542"}],"collection":[{"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=542"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/542\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1002,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/542\/revisions\/1002"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/575"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=542"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=542"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/santateresadelosandes.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=542"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}