94. A su padre 8 de mayo de 1919

94. A su padre 8 de mayo de 1919

J.M.J.T. Convento del Espiritu Santo, 

Los Andes, 8 de mayo de 1919 

Señor don Miguel Fernández J.–San Javier 

Que la gracia del Espíritu Santo sea en el alma de mi querido papacito: 

Nuestra Rda. Madre ha tenido la gran bondad de permitirme conversar un poquito con mi papacito tan querido. Gracias, mil veces gracias por su generoso consentimiento. No se imagina la felicidad de que disfruto. He encontrado, por fin, el cielo en la tierra. 

Si es verdad que ayer me aparté de los míos con el corazón desgarrado, hoy gozo de una paz inalterable. No se imagina, mi papacito, el cariño y solicitud verdaderamente maternal de nuestra Madre; lo mismo el cariño de cada hermanita. No tengo cómo agradecérselo bastante. Ahora le escribo desde mi celdita que, aunque bastante pobre no la cambiaria por ningún aposento de los más ricos del mundo. Me siento feliz en medio de tanta pobreza, porque tengo a Dios, y El sólo me basta. He principiado ya mi misión de rogar constantemente por los míos. No los olvido un momento en mis oraciones. Quiera N. Señor recibírmelas y darles cuanto necesitan. 

Estoy tan feliz que, a pesar que no conocía a mis hermanitas, me parece siempre hubiera vivido en medio de ellas. 

Adiós, papacito lindo. Consuélese de la separación, porque siempre tendrá un ser que ruegue a N. Señor por Ud., ya que le ha proporcionado el objeto de su felicidad. Nunca tendré cómo pagárselo. Adiós, papacito. A los pies de N Señor le queda muy unida su hija carmelita, que más lo quiere. 

Teresa de Jesús, Carmelita 

Saludos a la Adelaida y demás.