74. Al P. José Blanch, C.M.F. 26 de marzo de 1919

74. Al P. José Blanch, C.M.F. 26 de marzo de 1919

Santiago, 26 de marzo de 1919 

Reverendo Padre: 

Mucho le agradecí su carta y di gracias con todo mi corazón a N Señor por la respuesta que en ella me da. Todo lo que le dije respecto a mis preocupaciones en la oración, cesó como por encanto apenas se las confié, quedando en gran paz. Por lo que comprendí que era el demonio que me traía turbaciones. 

En mi oración no encuentro sino una sequedad horrible. De tal manera que me hallo sumergida en tinieblas que me es imposible fijar mi pensamiento en Dios y no puedo recogerme. En la comunión no siento nada. Estoy con N. Señor como una piedra; de tal manera, Rdo. Padre, que me llega a dar deseos de no comulgar por lo mal que lo hago. 

Anteayer llegué del fundo de mi tía. Verdaderamente encuentro que todos esos días me regalé mucho, mortificándome muy poco. Y no andaba nada de recogida. Pero ahora le prometí a N. Señor volver con ahínco a mi anterior resolución de no darme gusto en nada. Rdo. Padre, qué miserable soy, qué infiel con N Señor que tanto me ama. 

La carta a mi papá la envío hoy. Si tengo tiempo le enviaré una copia de ella para que la lea. No se imagina la agonía horrible que experimento en mi corazón, pero la oculto enteramente. Fue una verdadera lucha que sostuve contra mi naturaleza al escribirla por las circunstancias que me rodean. Pero al escribirla parece que N. Señor me puso insensible. ¡Qué bueno es este Jesús! 

Tampoco siento atractivo natural por el Carmelo. Sin embargo mi voluntad desea ese bien inapreciable cuanto antes. Doy gracias a N. Señor por lo que sufro pues así le mostraré mi amor sin mezcla de consuelos. Me someto con gusto a su divina voluntad, pues sé que es para unirme más a El. El sábado recibirá la carta y se decidirá todo.l Rece, pero mucho, por esta pobre alma. Enco-miéndeme a la Sma. Virgen y a San José. Pídales que se cumpla en mi la divina voluntad. A ella me he abandonado. 

Su affma. en J. M.J. 

Teresa de Jesús 

P.D.–El día de San José lo tuve muy presente en mis pobres oraciones Y como ese día no pude comulgar por estar en el campo, mañana ofreceré la Misa y comunión por sus intenciones y santificación.